Ayer o antier, no recuerdo, comento una amiga respecto a la perfección y la ensalzo en un verso medio mamón que la hacía lucir como un señorita recién bañada en una vestido de flores primaverales haciendo picnic en el pasto verde una tarde de verano. Cuando todos sabemos que en realidad es una perra desvergonzada, asquerosa y sin escrúpulos.
Si, tampoco soy fan de la perfección aunque muchos que me conocen o mejor dicho, creen que me conocen, se han atrevido a decir que soy perfeccionista, ja, ¡no pudieran estar más errados!
Analicemos el caso con detalle. Para empezar, la perfección es un conjunto de normas, reglas, bordes, parámetros totalmente arbitrarios que fueron impuestos por una bola de cabrones que tuvieron derecho a opinar de forma arbitraria. De hecho, luego les platicare mi teoría sobre el “arbitrairismo” ja ja ja, bueno la cosa es que, a ver, yo se que la perfección es un 10 en los clavados pero a ti cuando te preguntaron que equivalía a un diez, ok, podrás decirme que tú no eres experto pero ¿Quién o qué hace experto a un carbón que se dice experto en clavados?, la primera respuesta lógica es que tal vez fue un entrenador o un clavadista olímpico, pero, si ese carbón nunca se saco un 10 en su carrera, ¡porque es experto! (acuérdense que ha habido pocos 10’s en la historia). Ok, hablemos de otro tipo de perfección, traigamos a colación el estereotipo de la esposa perfecta, es una mujer limpia, dadivosa, abnegada, buena cocinera, excelente anfitriona, emprendedora, buena madre, bella, cándida y la lista puede continuar pero creo que ya dije lo suficiente, ¿no se les hace un templo al machismo? Bueno, yo creo que eso no es perfecto porque simplemente ninguna mujer que piense y cague por sus propios medios puede ser feliz en esos términos.
Resumiendo, lo que es perfecto aquí, no necesariamente será perfecto allá y eso se basa en una simple cuestión, la perfección no existe, el que la busque estará metido en una búsqueda que nunca llegara a un final feliz, el que píese que es una señorita vestida de flores, etcétera, etcétera esta pendejo y necesita ir al psicólogo o de plano internarse y los que alguna vez quisieron hacerme un cumplido diciendo que yo era perfeccionista, pos chinguen su madre.
Yo no soy perfecto, nadie es perfecto, nada es perfecto, ni las teorías científicas mas exactas son perfectas, toda regla tiene excepción y hasta esta tiene una excepción y por terminar con las palabras corrientes, la perfección no es más que un burdo intento del hombre por abandonar su humanidad y aspirar a la divinidad que el mismo invento. Es como ver un perro correr tras su propia cola y quejarse por que huele a caca.
http://klothar.blogspot.com/
1 han puesto sus tarugadas:
Qué mamón texto, mal hecho y dizque provocativo, me provocó, hum, sueño. Bye. Loas a Juarroz, poeta vertical.
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