8 de octubre de 2009

¿Podria ser mas dificil?


Durante toda nuestra vida, en las bases diarias enfrentamos problemas de diversos tipos que en una primera aproximación podemos separar en dos grandes ramas, los que podemos resolver y los que no.

Dice la filosofía oriental, preocuparte de lo que puedes resolver es tonto por que en ves de eso debes ocuparte; preocuparte por lo que no puedes resolver solo te hará sufrir y no acabara con tus problemas. Ergo, es inútil preocuparse. Los católicos lo dicen parecido a algo así como: “Señor dame la fuerza para resolver los problemas que puedo resolver, la tenacidad para soportar aquellos que no y la sabiduría para poder distinguir los unos de los otros”

Ahora abordemos el concepto de lecciones de vida. Una lección de vida es aquella cosa que aprendemos a fuerza de chingadazos, de sentirnos mal y sufrir lo necesario para entender que las cosas no pueden ser como nosotros queremos y solo pueden ser de la forma que son. Al parecer la relación lógica seria que aquellos problemas que no podemos resolver nos representaran lecciones de vida y entonces nos volveremos mas sabios mientras mas jodidos estemos. Vaya relación.

La tecnología actual, nos deja muy pocos problemas sin solución, con la cantidad de dinero adecuado, ya no hay gente fea o chueca, ya no hay tontos ni poco dotados, ya no hay menos y más, mas allá de cuanto dinero puedas invertir en ser mejor. El problema me parece evidente, le pusimos precio a la calidad humana.

Una persona que es fea, dejara de ser fea bajo ciertos procedimientos quirúrgicos, un tonto, fácilmente puede obtener un titulo de doctor en algo simplemente pagando el dinero necesario, una persona que no pertenece a un grupo puede empezar a pertenecer a partir de pagar su entrada y entonces, llegamos a la conclusión de que todo tiene un precio. Y ¿Dónde quedaron las lecciones de vida? ¿O es que la nueva lección de vida es que con dinero todo se arregla? ¿Realmente valemos tan poco que podemos comprar nuestro acceso a cualquier lugar? ¿Dónde queda el valor de nuestra capacidad?

Díganme anticuado y dejen de hablarme si les apetece, pero a mi me parece que la lección que estamos dando a las generaciones que están debajo de nosotros es que en realidad nada cuesta nada mas que dinero. Veo a la gente de la generación que viene subiendo y veo personas apáticas, solo interesadas en su propio hedonismo y tan confundidas que llegan a automutilarse buscando sentir algo real en un mundo que les hicimos lleno de identidades plásticas.

A mi toda la vida me molestaron mucho por que fui un niño con muchas broncas, tanto en el plano físico como en el emocional, independiente mente de lo que fuera, me sentía feo, gordo, orejón y los comentarios hirientes de mis compañeros me hacían sentir peor mientras que en mi casa mi familia se hacia pedazos y nadie se preocupo de subir mi autoestima.

Ahora pienso, si yo hubiera tenido una madrina mágica que me pagara las operaciones necesarias para ser un supermodelo de ropa interior de Calvin Klein, no necesariamente hubiera sido mejor. Por el contrario, mi autoestima hubiera ido mas abajo en lugar de mas arriba, ¿o no?

La pregunta nace de, ¿esta bien “arreglar” a nuestros hijos para que sean socialmente aceptables y no sufran la presión de la asquerosa sociedad? ¿O vale mas la lección de vida que les enseñara el valor de la capacidad por sobre el valor de la belleza? ¿Realmente esas cuestiones forjaron mi carácter o en realidad solo así soy por que así iba a ser de cualquier modo como fuera mi vida?

A veces volteo la cara y veo hacia atrás, cierto, la pase mal, pero cuando volteo al presente me doy cuenta de cómo supere todos mis problemas y frustraciones, veo a muchos de los que fueron mis compañeros haciendo cosas loables y que merecen mi respeto y veo otros perdidos en la inmundicia pero en realidad me parecen un ajuste estadístico, algunos teníamos que triunfar y otros no, ni todos los “hermosos” triunfaron ni todos los “feos” fracasaron.

La pregunta persiste, como padre, ¿debo arreglarle la fealdad a mis hijos (si no es un problema funcional) o ayudarlo a valorarse a pesar de todo? ¿Debo facilitarle la vida o enseñarlo a superar una vida dura como la que yo tuve? ¿Podría ser mas complicado ser padre?.

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